Real Estate • Inmobiliaria • Makelaars • Immobilien • Immobilière

Español   English   Netherlands

Adrián Van Loon, empresario y presidente de la Asociación Cultural de Sotogrande

Lleva casi veinte años en Sotogrande, y en este tiempo el holandés Adrián van Loon se ha convertido en uno de los agentes inmobiliarios con más experiencia en la urbanización. Su afición por los temas culturales le impulsó, con ayuda de Tim James, a fundar la Asociación Cultural de Sotogrande, un colectivo que anima la vida social de todo el entorno con numerosos eventos de calidad.

¿Quién era Adrián van Loon antes de llegar a Sotogrande?
En Holanda yo era consultor de marketing para empresas multinacionales, les ayudaba a implantarse en Europa o en otros lugares.

¿Y por qué aterrizaste en la urbanización?
Mi trabajo me trajo también a España, pero cuando llegué a Sotogrande no comencé directamente con los temas inmobiliarios. Algunas de las empresas que asesoraba eran promotores, arquitectos o constructores. Estos amigos me visitaron aquí y se interesaron por Sotogrande porque les pareció muy bonito, me pidieron que les echara una mano para hacer negocios juntos, y esta actividad llegó finalmente a la creación de la inmobiliaria Merweval. Este nombre tiene su historia, y es que un socio mío holandés, que fue precursor de la idea de los parques tecnológicos, tenía varias empresas cuyo nombre comenzaban con el nombre de un río. Yo tenía una gran relación con él, y optamos por utilizar el Merwe, que es un río de Rotterdam. El resto, val, vino sobre todo por la zona del cortijo Valderrama. Es algo muy complicado, pero salió y se quedó así.

¿Qué cambios ha observado en Sotogrande en estos años?
Ha habido un desarrollo lógico, no digo que completamente natural pero sí explicable. No tenemos que olvidar que el concepto de Sotogrande de Joseph McMicking ya preveía este crecimiento y este desarrollo. La gente de la primera generación a lo mejor no quieren reconocerlo, pero su concepto estaba pensado para una ciudad de entre veinte y cuarenta mil habitantes. Acostumbrarte a este desarrollo es otra cosa, y más en una época en la que ves tantas grúas. Pero yo creo que Sotogrande, desde el primer día y hasta en el futuro, se distingue de su entorno y puede competir con los mejores destinos del mundo. La Ryder Cup de 1997 ha sido un punto clave en este desarrollo, se cambió de ser un sitio aislado a uno con un nombre muy conocido, ahora hay una búsqueda de la identidad, que aunque haya quien piense que es un conflicto yo creo que es más una confusión, porque durante unos años tu vecino ha sido un solar, y ahora tienes gente que no ves todos los días y que a lo mejor no habla tu idioma. Pero la confusión se soluciona integrando todo este nuevo desarrollo en una manera de convivencia y de calidad de vida como ha sido desde el primer momento el concepto de Sotogrande.

¿Siempre ha habido falta de vida cultural en Sotogrande?
El punto crucial en este asunto es, en mi opinión, que en un principio no era necesaria en Sotogrande, con pocas familias con gran capacidad financiera y los contactos necesarios para organizar una fiesta en su casa con artistas de nivel mundial, pero sólo para los amigos. Y estando aquí solamente durante los dos meses de verano, realmente no existía una necesidad real de vida cultural.
Pero en los años 80, empieza a llegar más gente que tiene que integrarse en una sociedad nueva muy complicada por su mezcla de culturas y de idiomas, y también de edades, porque ahora son más jóvenes. En algún momento he publicado que la cultura es como dar oxígeno a la mente, para mí es un pilar muy importante, como la sanidad, la enseñanza o el deporte, no puedes eliminarlos porque el edificio se vendría abajo. La cultura es un puente entre la gente y la mente; vas a una exposición y contactas con gente que no sabías que tenían los mismos intereses. Creo que esa ha sido una de las carencias en Sotogrande, que está muy bien en el aspecto deportivo y en otros, pero al que le faltaba cultura.

Y en este contexto nace la Asociación Cultural de Sotogrande.
Sí, hablando con Tim James descubrimos que los dos echábamos de menos mayor actividad cultural. Pensamos en montar un grupo y le dije que mi inconveniente era el tiempo, pero que lo apoyaría en todo lo que necesitara. Así llegamos a la creación de la Asociación Cultural, Tim era el presidente y yo el vicepresidente.

¿Cómo ha evolucionado la Asociación?
La idea ha sido llegar a tener unos pilares y una programación visibles y reconocibles para la gente, que la gente se siente feliz de lo que tenemos. Pero mi objetivo y mi tarea es llegar a la constitución de un órgano cultural integrado realmente en la sociedad de Sotogrande, y el órgano más adecuado para ello creo que es la Asociación de Comunidades. Me gustaría que algún día esta asociación tuviese un departamento cultural, evitando cualquier competencia con el Ayuntamiento de San Roque, todo lo contrario. Esta es una de mis grandes ilusiones.

¿Cuáles son las carencias de la Asociación?
La falta de dinero. Los fondos tienen que formar la base para la continuidad y la calidad, hasta ahora nos hemos salvado gracias al apoyo de empresas pequeñas. El año pasado recibimos por primera vez fondos de la Asociación de Comunidades, este año también, aunque llegará más tarde por el tema del cambio de su junta. Este año la ABN AMRO ha dado un impulso importante, ha sido vital para el Concierto de Reyes. El reconocimiento de un banco de prestigio mundial para obtener mayor calidad cultural es un orgullo, no porque sea un banco de mi país, eso es sólo coincidencia, ya que con anterioridad solicité el patrocinio a otros. Espero que esta sea la base de una ampliación en el futuro porque necesitamos impulsos financieros y que la gente confíe que nosotros podemos hacer cosas buenas, no tiramos el dinero por la ventana.

¿Qué nos puedes adelantar para el próximo verano?
Estamos con la programación del Sotogrande Night Blues. Ha crecido en calidad y merece la atención de más público, aunque estamos muy satisfechos y en 2005 fue un éxito total. Estamos estudiando incorporarlo al programa del polo en un nuevo lugar, a lo mejor las canchas de Río.
También estamos preparando un concierto gala en agosto que espero que pueda tener lugar en Valderrama, pero aún estamos esperando sus noticias para ver si es posible. Además, estamos ultimando la cuarta edición de Caprichos, nuestra exposición itinerante, y aunque tampoco tenemos la confirmación, el objetivo es hacerla en el campo corto de Valderrama, que es el jardín más bonito y de más prestigio en la urbanización. Pero eso no está en nuestras manos, si no es este año espero que sea otro.

¿Y en cuanto al futuro, que espera para la Asociación?
La lucha es conseguir un propio centro cultural, con un auditorio adecuado y tener la posibilidad al menos de tener unas cuantas salas de exposiciones. Podríamos tener en Sotogrande lo mejor, el nivel que la urbanización se merece, pero no tenemos los sitios adecuados y creo que ya ha llegado el momento.

Artículo / entrevista a Adrián van Loon para la revista SotoMagazine.