La Copa del Mundo y el marketing de la marca naranja de Holanda.
25.07.2010 :: Archivado en Argentina, Argentine, California, Costa Rica, Costa Rica, Dominican Republic, España, Estados Unidos, Madrid, España, Madrid, Spain, Marruecos, Morocco, Noticias y Artículos VLP, Panama, Panamá, Republica Dominicana, Sotogrande, Sotogrande, España, Sotogrande, Spain, United States, VLP News & Articles
Aunque han pasado ya unas semanas, dentro mi entorno español siguen -y con todo derecho- cantar “campeones, campeones” y hablar de la final y de –su- copa.
Siendo holandés, me han visto vestido de naranja, pero también bailar con la bandera española. Si, hablo desde un corazón partido, es decir, antes de la final.
Porque después, y todavía, el juego de Holanda me ha obligado a ofrecer disculpas en nombre del pueblo holandés. Confeso que no es agradable de seguir buscando explicaciones por el tipo de juego y las patadas que están grabados para siempre. Y más porque soy de la generación de Johan Cruyff y gran aficionado de él y su estilo de juego, mundialmente reconocido como el estilo de la naranja mecánica.
http://www.youtube.com/watch?v=ldJSAcJ2HuI
http://www.youtube.com/watch?v=tyYT6_XXl3g
¿Porque hablo del fútbol en una Web en que tendría que hablar de inmobiliaria?
Uno porque soy humano, dos porque, y la gente que me conocen puedan confirmarlo, soy un verdadero fanático de fútbol. Tres, porque en mi vida dentro el mundo inmobiliario siempre he intentado de quedar fiel a mi lema: en inmobiliaria no se trata de propiedades, pero de personas.
En los días después de la final he leído muchos artículos sobre la final, en la prensa española, la de Holanda y hasta la Americana (mi hija Anna, crecido en Sotogrande, vive ya varios años en California y está casada con un americano; ¿su puede imaginar el lío de aficiones en casa?).
Casi en todos los artículos que he leído he encontrado la misma pregunta: ¿porque jugó Holanda como jugó?
¿Porque Holanda jugó como jugó? Pues la respuesta tendrá que dar su entrenador, el señor Bert van Marwijk. Y quizás el puede dar también una respuesta a otra pregunta: ¿porque ha destruido en solo un partido la marca naranja, la marca establecida en los años setenta y desde entonces admirada y cualificada como la del fútbol total, limpio y más bonito del mundo? Creo que no sería mal cuando tomaría unas clases de marketing.




